Por qué es importante que el bebé pase tiempo boca abajo
Un blog de Cranial Technologies
Desde el primer estiramiento de tu bebé hasta sus primeros pasos gateando, cada movimiento es importante, y todo empieza con el tiempo boca abajo.
Pasar tiempo boca abajo no es solo un juego; es una actividad fundamental que ayuda a los bebés a desarrollar la fuerza y las habilidades motoras necesarias para alcanzar hitos importantes como darse la vuelta, sentarse y gatear. Cuando los bebés pasan tiempo boca abajo mientras están despiertos y bajo supervisión, están ejercitando músculos clave.
Además, tiene ventajas ocultas:
Favorece el control de la cabeza y el desarrollo motor.
Reduce el riesgo de que se formen zonas planas.
Fomenta el vínculo afectivo entre el cuidador y el bebé.
Empezar con buen pie: qué hacer y cuándo
El tiempo boca abajo puede comenzar desde el nacimiento. En cada etapa del desarrollo, el enfoque y las actividades van cambiando:
0-2 meses: Los bebés están empezando a aprender a levantar la cabeza. Prueba a hacer sesiones cortas sobre tu pecho o colocando una toalla enrollada debajo de sus brazos. Intenta llegar a un total de 1 hora al día cuando cumplan los 3 meses.
3-5 meses: Es posible que tu bebé se apoye en los antebrazos y intente alcanzar los juguetes. ¡Utiliza espejos o juguetes para que sea divertido! Aumenta poco a poco el tiempo que pasa boca abajo hasta llegar a 60-90 minutos al día.
De 6 a 9 meses: A medida que los bebés se van fortaleciendo, pasar tiempo boca abajo les ayuda a gatear y a coordinar todo el cuerpo. Incorpora juegos, como levantarlos con suavidad o colocarlos sobre tus piernas.
Consejos profesionales para alcanzar el éxito:
No a todos los bebés les encanta estar boca abajo desde el principio. Empieza con sesiones de entre 1 y 3 minutos varias veces al día y ve aumentando poco a poco. Haz que sea una actividad divertida: háblales, cántales o juega con ellos mientras están boca abajo. Y recuerda: la constancia fortalece.
El tiempo boca abajo es un pequeño momento del día que puede marcar una gran diferencia. Con un poco de paciencia, ánimo y apoyo, estás ayudando a tu bebé a hacerse más fuerte cada día.